«La estructura de la universidad es feudal y caciquil; por ahí no pasó Robespierre»

By on 11 agosto, 2013 in Educación, Entrevistas | 0 comments

Gestor cultural y miembro de Izquierda Anticapitalista, Miguel Urban coordina, junto a Joseba Fernández (investigador de Ciencia Política en la UPV-EHU) y Carlos Sevilla (abogado laboralista), la obra colectiva «De la nueva miseria. La Universidad en crisis y la nueva rebelión estudiantil», que analiza los retos de la educación superior en tiempos de privatización y mercantilización.

Bienvenido, Mister Marshall…

By on 26 marzo, 2011 in Educación | 0 comments

La imposición del dictado de la razón económica y del axioma de la competitividad son el sello distintivo de esta nueva universidad.

La universidad-empresa entra en bancarrota

By on 21 diciembre, 2010 in Educación | 0 comments

Aumento generalizado de tasas y su financiación con las becas préstamos, recortes en todo tipo de partidas y competencia por fondos privados. Este parece ser el plan de rescate universitario.

Tras su implantación, llega la agenda oculta

By on 18 abril, 2010 in Educación | 0 comments

Tras el cambio en los planes de estudios universitarios, llega el momento menos publicitado de cambiar la financiación y gestión.

Quién es quién en el frente anti-Bolonia

By on 15 diciembre, 2008 in Artículos, Educación, Entrevistas | 0 comments

Las últimas semanas de Oriol Sagrera, de 22 años, estudiante de Historia en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), han sido frenéticas. No por los exámenes, la preocupación clásica del estudiante, sino por las ruedas de prensa y los encierros contra el Proceso de Bolonia en los que ha participado. Sagrera representa al Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) en la Coordinadora de Asambleas de su universidad y es el negociador ante el rectorado en las semanas de ocupaciones que están viviendo las facultades del campus. Y además es uno de los 27 alumnos expedientados bajo la acusación de ocupar por la fuerza la Facultad de Letras y el Rectorado de la UAB. Sagrera recita la máxima que anima al movimiento anti-Bolonia: “La lluita es l’únic camí” (La lucha es el único camino). Y añade: “Agotaremos todos los medios hasta conseguir que haya una moratoria en el Proceso de Bolonia para impulsar un debate público”. Con este espíritu belicoso, las últimas semanas grupos de activistas han irrumpido en cinco facultades de la UAB y han interrumpido las lecciones. Sagrera no duda de la legitimidad de esas acciones: “Entramos en las aulas, impulsamos un debate y votan si se quieren sumar o no a las protestas”. El problema es que a los que no están de acuerdo no les Ferdejan seguir en clase: “Si votan en contra, no negamos el derecho de docencia, sino que pueden ir a dar clase en algún aula libre de otra facultad”, dice. ‘Made in México’ Este movimiento sostiene que la reforma de Bolonia, en principio dirigida a unificar los estudios superiores en Europa, mercantiliza la educación. Critican la nueva modalidad de becas con préstamos bancarios, la fórmula que incorpora 30 horas semanales de trabajo en casa –e impide compaginar estudios y vida laboral– o la sustitución de las actuales licenciaturas por grados que han de ser complementados con másteres. La inspiración del frente anti-Bolonia llegó de México. Lo explica Miguel Urbán, uno de los teóricos clave de este proceso, que señala como el modelo la huelga contra la subida de tasas que convulsionó la Universidad Autónoma de México en 1999. Urbán, licenciado en Historia de 28 años, activista antiglobalización desde los 15 y militante del partido Izquierda Anticapitalista, ha impartido conferencias a estudiantes de Francia, Grecia e Italia y es coautor del único libro sobre el asunto, Euro-universidad: mito y realidad sobre el Proceso de Bolonia. Explica la evolución de las protestas desde el 2000, cuando nació la Asamblea General de Huelga, a semejanza de la mexicana. “Nos movilizamos contra el Informe Brigall, que mencionaba por primera vez la subida de tasas y las becas préstamo –recuerda Urbán–. En 2001 creamos la Coordinadora de Asambleas de Escuelas y Facultades contra la Ley Orgánica de Universidades”. La sucesora fue en 2004 la Asamblea Contra la Mercantilización de la Educación, ya en guerra abierta contra Bolonia. Hoy se organizan por asambleas: en cada facultad los estudiantes más implicados convocan una asamblea, los portavoces de ésta se coordinan con los de otras facultades y éstos, con los de otras universidades de la región. “El nivel de participación me sorprende. Antes acudía gente a las movilizaciones, pero ahora la implicación es brutal”. Alfredo Almendro desmonta una primera impresión de tímido cuando habla, invadido por la seguridad. Estudiante de Filosofía de la Complutense y miembro de Juventudes Comunistas, preside la Delegación Central de Estudiantes de su universidad. Su facultad es desde el comienzo uno de los principales focos anti-Bolonia. Admite que han recibido “simpatías” de formaciones políticas de izquierda, pero niega tajante que haya partidos detrás: “Ninguna organización coordina ni está al servicio de este movimiento”. Almendro lo retrata como descentralizado, con Barcelona, Sevilla, Madrid y Valencia como lugares más contestatarios. Internet es el instrumento clave: “A través de webs como Noabolonia.org discutimos acciones conjuntas, sabemos lo que sucede en otras facultades y llegamos a más gente”. Alfredo Almendro se queja del estereotipo del estudiante indolente que no sabe por qué se queja: “Las movilizaciones no son nada nuevo. Aquí llevamos cinco años reuniéndonos en asambleas y encerrándonos a la japonesa para estudiar y analizar los textos”. Contra ese tópico se expresa también el profesor de Filosofía de la UCM Carlos Fernández Liria. “En 25 años como profesor nunca había visto un movimiento estudiantil tan informado –cuenta–. He visto debates entre rectores y alumnos, y éstos conocían mejor las leyes”. Fernández Liria, coautor del libro de Educación para la Ciudadanía que causó las iras de la Iglesia y declarado simpatizante del venezolano Hugo Chávez y de su socialismo bolivariano, es miembro del colectivo crítico Profesores por el Conocimiento, y uno del millar largo de profesores españoles firmantes del manifiesto contra Bolonia ¿Qué educación superior europea?, que salió hace tres años de su facultad y han suscrito en Europa más de 7.000 profesores. Entre los objetivos de Bolonia que critican está el de orientar las carreras universitarias de tal manera que se facilite el acceso al empleo del estudiante: “Nos dicen que tenemos que reciclar los planes de estudio para, por ejemplo, trabajar enseñando a los ejecutivos. Pero aquí estudiamos Historia de la Filosofía y, que yo sepa, la tarea de esta disciplina no es adiestrar ejecutivos agresivos”. Estos movimientos estudiantiles compiten por el protagonismo con el Sindicato de Estudiantes (SE). Marxista y predominante en institutos, cuenta con 22.000 afiliados, según fuentes propias. Su estrategia choca con la de los...

Las becas-préstamo entran en escena

By on 24 enero, 2008 in Educación | 0 comments

Máster académico de iniciación investigadora, de especialización, de orientación profesional… Gran parte de la financiación de los nuevos estudios de postgrado recae sobre la empresa y el alumnado.