«La estructura de la universidad es feudal y caciquil; por ahí no pasó Robespierre»

By on 11 agosto, 2013 in Educación, Entrevistas | 0 comments

Gestor cultural y miembro de Izquierda Anticapitalista, Miguel Urban coordina, junto a Joseba Fernández (investigador de Ciencia Política en la UPV-EHU) y Carlos Sevilla (abogado laboralista), la obra colectiva «De la nueva miseria. La Universidad en crisis y la nueva rebelión estudiantil», que analiza los retos de la educación superior en tiempos de privatización y mercantilización.

“El mundo está ocupado, y nosotros queremos rescatarlo”

By on 9 mayo, 2012 in Entrevistas | 0 comments

Entrevista en PopPol Miguel Urbán Crespo, redactor de la revista Viento Sur y militante de Izquierda Anticapitalista, nos recibió el sábado pasado en la librería café La Marabunta. A continuación lo que nos contó entonces: Eres historiador de formación, para calentar dinos cómo valoras del 1 al 10 a los siguientes personajes: Karl Marx Un 8. Podríamos decir casi 9, es uno de los fundadores de un método de análisis de la realidad que realmente ha favorecido la lucha por la emancipación de los sectores subalternos: de los de abajo. Hitler -10.  Un asesino, solo le podemos decir… Que un menos diez, ni siquiera merecía haber existido. Stalin -1.  Alguien que pervierte la idea del socialismo y lo lleva  a una farsa criminal tampoco se merece ni siquiera tener un 1 ni un 0. Rosa de Luxemburgo 8: cercano a Marx, un poquito menos que Marx. Sobre todo por la influencia que ha podido tener su obra. Aportó muchísimo al pensamiento marxista, con el concepto de huelga insurreccional y otras cuestiones que yo creo que son muy importantes.  Trotski Le vamos a poner un 7. Fue un revolucionario de tuétano, que lo llevaba en los huesos. Lo que pasa es que muchas veces tenía una personalidad demasiado egocéntrica –igual que Marx-, que hacía que algunas veces errara. Lo veo un personaje indispensable para conocer la historia de las y los revolucionarios. Me gusta una cita sobre él, de un compañero de colegio, que decía algo así como que “no había conocido a nadie más ególatra en su vida y lo único que podía controlar su egolatría era sus ganas de hacer la revolución…” Adam Smith No le vamos a poner negativo, aunque se lo merecería. No tanto por Adam Smith sino por las lecturas posteriores que se han hecho de Adam Smith. Indudablemente ha sido un teórico de la economía bastante importante… pero no es de los nuestros: un 1. ¿Tienen algo en común entre sí? Han sido personajes que han marcado en cierta medida una parte de la historia. De lo más terrible de la historia y de lo más impresionante y bonito que la historia ha dado. Pero no creo en la historia de los grandes personajes. Estamos en la Marabunta, ¿qué vendéis aquí? Vendemos un poco de todo. No es una librería al uso, ¿no? También mercadeamos, traficamos con sueños igual que otras compañeras y compañeros del barrio, con ideas. Difundimos ideas, no solo las vendemos ni muchísimo menos. Aquí te puedes comprar un buen libro, tomar un buen café y hasta apuntarte a una cooperativa de consumo. Y si eso lo aderezas con una buena charla, ya sea con un amigo o con una buena presentación, define lo que podría ser un proyecto acogedor. A todo esto: es una librería-café en el barrio de Lavapiés. En febrero de este año apareció “Occupy the world”, que tú editaste con otros compañeros, ¿crees que alguien va a ocupar el mundo pronto? El mundo ya está ocupado. De hecho nos lo tienen ocupado, yo estaba pensando en llamarlo “Rescatemos el mundo”, porque realmente nos lo tienen ocupado. Nosotros deberíamos recuperar la palabra rescate, que normalmente es ayuda. Cuando vas a rescatar a una persona que se está ahogando, al que teóricamente le ayudan los socorristas, no le hundes más la cabeza para ver si se ahoga. Entonces, el mundo está ocupado, y nosotros queremos rescatarlo. Creo que hay mucha gente que quiere rescatarlo y realmente estamos en un proceso… Ya que hablábamos de Rosa Luxemburgo antes, lo que decía de socialismo o barbarie: en la barbarie ya estamos, solo nos queda llegar al socialismo. Hablando de todo un poco, ¿qué opinas de la “okupación” con k? Lo mismo que de la ocupación con c. Yo he participado en el movimiento okupa, si se puede llamar así… Hay un drama, y es que normalmente los medios de comunicación nos ponen los nombres, no somos nosotros mismo los que nos los ponemos. Yo he participado en la ocupación de casas, inmuebles, de pueblos desde los 16 años. Solo puedo decir que apoyo evidentemente la ocupación no solo como  un método de lucha, también como una salida ocupacional o de vida en cierta medida. Ante la rapiña de lo colectivo y de nuestras vidas personales que nos hacen cotidianamente, ante la injusticia, la rebeldía, la desobediencia, el levantarnos, es un deber. Con tres millones de casas vacías, ocupar esos espacios para desarrollarnos social, cultural y políticamente, ocuparlos para darles vida es un imperativo moral.  Sin convertir la ocupación en un fin en sí mismo, porque es un método, una herramienta y no un fin. Pero verdaderamente quien haya ocupado sabe la experiencia política tan totalizante que es, no solo en lo político, sino sobre todo en lo personal, en las relaciones. Desde luego sería recomendable que todas y todos ocupáramos alguna vez. ¿Qué te parece lo más POPpolítico del momento? Bueno… Habría muchas cosas, ¿no? Por ejemplo Obama haciendo de showman en la última cena de periodistas de Estados Unidos.  Žižek liándose con Lady Gaga también me parece muy pop, verdaderamente. Que los medios de comunicación digan que vamos a acampar en Sol cuando nadie ha hablado de acampar en Sol… ¿Mola el capitalismo? Mola mazo. Si no, no podríamos entender todos los fans que tiene. Porque sería comprensible que ese 1% de la sociedad que se enriquece viviendo por encima de nuestras posibilidades le mole...

“Hoy ser de izquierdas significa luchar día a día por nuestros derechos y no claudicar frente a los intereses privados y del capital”

By on 18 noviembre, 2011 in Alternativas Políticas, Entrevistas | 0 comments

Esther Vivas es una conocida activista, autora además de numerosos libros sobre movimientos sociales y consumo responsable. El pasado día 12 fue llamada a declarar por la policía como imputada de violación de domicilio público tras la ocupación simbólica, unos días antes, de la sede de CatalunyaCaixa en Barcelona. Por su parte, Miguel Urbán es también activista y miembro de la redacción de Viento Sur. Esther y Miguel son respectivamente los candidatos por Barcelona y Madrid de Anticapitalistas en las elecciones del próximo domingo. ¿Por qué habéis decidido presentaros a las elecciones? ¿Para qué puede servir obtener un puñado de votos en unos comicios de los que saldrá un Parlamento que, según la consigna del 15-M, “no nos representa”? Esther Vivas.- Nosotros pensamos que el sistema sólo puede cambiarse desde la lucha en la calle y la movilización social. Cambiar el sistema desde dentro no es posible, como ha quedado patente con los Gobiernos de “izquierdas” a escala estatal, catalana o en otros territorios, donde éstos han acabado claudicando frente a los intereses de la patronal y los mercados. Pero no podemos resignarnos a dejar el terreno de la política en las instituciones a los profesionales de la política, que gestionan los asuntos colectivos como si se tratara de su coto privado. Tener cargos electos anticapitalistas sería útil como altavoz de las luchas sociales y como plataforma desde la que difundir propuestas de transformación social. Pienso que es importante plantear una alternativa política en el terreno electoral y romper con la abstención resignada o el voto útil, que sólo resulta útil a quien lo recibe, es decir, a los aparatos políticos de siempre. Para nosotros las elecciones son una cuestión táctica, un instrumento para llegar a más gente, para debatir de política y para ir aglutinando voluntades entorno a una perspectiva de ruptura con el actual modelo de sociedad. De hecho, si las elecciones sirviesen para alguna cosa, como se ha repetido varias veces, las hubiesen prohibido hace tiempo. El 15-M, con su enorme poder deslegitimador y su bajísimo poder de intervención, demuestra que en el Estado español y en toda Europa la democracia y la política discurren paralelas al poder real (el de, por ejemplo, decidir sobre el deficit o aceptar un “rescate bancario”), ¿En qué sentido vuestra candidatura recoge y prolonga el espíritu del 15-M? ¿Cuál es vuestra opinión sobre este movimiento? Algunos os han acusado de haber tratado de explotarlo en vuestro favor, ¿es eso cierto? Miguel Urbán.- Nuestra candidatura está formada por activistas del 15-M, con “dobles” y “triples” militancias en otros movimientos sociales. Precisamente porque conocemos el movimiento desde dentro y somos leales con él, ni queremos representarlo ni queremos que haya la menor ambigüedad sobre esto. Los movimientos sociales deciden por sí mismos quienes, cuando y para qué les representan. De hecho, a día de hoy, lo mejor del 15-m está siendo la extensión de un “estilo de hacer” 15-M que ya se está expresando en otros conflictos sociales: el de los desahucios, el de la sanidad, la educación. La gente quiere ser protagonista, decidir, organizarse en asambleas. Ese es un valor fundamental para la articulación de nuevas formas de auto-organización tan necesarias. Respecto a si recogemos el “espíritu” del 15-M, creemos que ese espíritu está construyendo un “sentido común” sociopolítico frente a la dictadura de los mercados: la acción directa, la desobediencia y, en definitiva, el cuestionamiento de esta “democracia” que secuestra la voluntad popular. Esto nos concierne a toda la gente anticapitalista. En este sentido lo compartimos y participamos en la prolongación que hará el propio movimiento, aportando en él lo que pensamos y hacemos. Quien nos acuse de querer explotar al movimiento en nuestro beneficio está incumpliendo una de la normas básicas del movimiento que es el respeto. Si alguna vez aportan alguna prueba responderemos. De las acusaciones gratuitas, pasamos. Creo que habéis mantenido conversaciones con otros grupos y partidos para presentar una candidatura más amplia. ¿Cuáles son esos grupos y por qué han fracasado esas conversaciones? ¿Cuáles crees que son los obstáculos para una unidad de la izquierda? Miguel.- En Izquierda Anticapitalista somos conscientes de la necesidad de desarrollar una politica unitaria hacia la izquierda alternativa, social y política. En este sentido. lanzamos antes de verano una propuesta en forma de “Carta abierta a la izquierda alternativa” (http://www.anticapitalistas.org/Carta-abierta-a-la-izquierda) que buscaba sondear la posibilidad de un acuerdo amplio basado en un cambio radical en la forma de hacer y entender la política, participativa, leal a los movimientos sociales y a las luchas, por tanto no profesional, así como medidas necesarias para una ruptura democrática que desobedezca a los mercados y les plante cara. Nos reunimos con IU. Comprobamos que no existía un acuerdo sobre los planteamientos que realizábamos en nuestra propuesta y que su interés se limitaba a un acuerdo de puestos en las listas. Esta es una vieja e inútil forma de hacer política, por supuesto la rechazamos. Sin embargo, esta candidatura sí ha permitido continuar profundizando en experiencias de colaboración entre distintos grupos. A la candidatura se han incorporado colectivos políticos como En Lucha, Lucha Internacionalista, Los Verdes de la Comunidad de Madrid, Izquierda Social y Ecologista. Esto implica una modesta acumulación de fuerzas que sigue siendo lenta y aún débil frente a los retos por delante. De todas formas, la política unitaria no debe darse fundamentalmente en clave electoral sino en ver cómo podemos organizar resistencias conjuntas...

“La izquierda o cambia o muere”

By on 6 noviembre, 2011 in Entrevistas, Sobre Mi | 0 comments

Entrevista en Público con motivo de la candidatura de Anticapitalistas Tiene treinta y un años, un título universitario, experiencia en varios trabajos y un sueldo que no llega a mil euros en una ONG que está a punto de echar el cierre. Pero no se siente una víctima de la crisis porque, dice, hay otros que están “mucho peor”. Miguel Urbán (Madrid, 1980) asegura que se presenta a estas elecciones para “denunciar” el sistema, no para gestionarlo. Una marca más a la izquierda del PSOE. ¿Tan difícil es llegar a acuerdos con IU? Esto es lo de toda la vida. Es lo mismo que le dice el PSOE a IU. La unidad se debe forjar desde abajo, en las luchas, no por arriba en las direcciones. Un proceso electoral no es el momento para forjar unidades. Espero que a partir del 21-N nos entendamos en cómo vamos a parar los recortes o en cómo vamos a plantear la posibilidad de una huelga general. Ojalá las elecciones no sean una traba. Digamos que nuestra propuesta no interesó a IU y a nosotros tampoco nos interesó su propuesta. Así se podría resolver. La izquierda en general o cambia o muere. ¿A qué cambios se refiere? Hay que recuperar la credibilidad y la palabra dignidad. Y eso sólo se recupera dando ejemplo. Así es como ha trabajado la izquierda toda la vida. En su programa hablan de subir el salario mínimo a 1.200 euros. ¿Cómo se logra eso? No regalando dinero a los bancos y haciendo una auditoría de la deuda, entre otras cosas. La historia demuestra que las políticas neoliberales no funcionan. ¿Por qué no incrementamos los ingresos en lugar de recortar? Lo de que no hay dinero es una falacia. ¿Sus propuestas para crear empleo? Todo lo contrario a lo que estamos haciendo ahora. Un modelo puede ser el argentino: aumentar prestaciones y nivel de renta, para que se incentive el consumo y la creación de puestos de trabajo. Hay que repartir el tiempo de trabajo y bajar la edad de jubilación. Su lema de campaña invita a la ciudadanía a desobedecer. ¿Hasta qué punto? Estamos diciendo que hay que desobedecer a pagar una deuda que no es nuestra. Hay que desobedecer el 20-N y después del 20-N, desobedecer a los recortes… ¿Con respuesta en la calle? Sí, claro. Pero no sólo en la calle, también construyendo un movimiento desde abajo que haga viable una auditoría de la deuda o la nacionalización de la banca. Muchas de estas propuestas son similares a las reivindicaciones del 15-M. ¿Ha participado en el movimiento? Llevo militando en el 15-M 15 años, cuando decidí participar políticamente en movimientos sociales. Esa es la que yo considero la verdadera política. Creo que el 20-N no se cambiarán las cosas, participo para que cambien, pero no a través de las elecciones. Entonces, ¿por qué ha dado el salto a la política convencional? No he dado el salto a la política institucional. Mi esperanza en las instituciones es muy poca o más bien escasa. No participo en las próximas elecciones para gestionar el sistema, sino para denunciarlo. Nuestra tarea es impugnar este régimen, para poder pasar a la apertura de un proceso constituyente, nuevo, que pase por encima de estas instituciones....

Quién es quién en el frente anti-Bolonia

By on 15 diciembre, 2008 in Artículos, Educación, Entrevistas | 0 comments

Las últimas semanas de Oriol Sagrera, de 22 años, estudiante de Historia en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), han sido frenéticas. No por los exámenes, la preocupación clásica del estudiante, sino por las ruedas de prensa y los encierros contra el Proceso de Bolonia en los que ha participado. Sagrera representa al Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) en la Coordinadora de Asambleas de su universidad y es el negociador ante el rectorado en las semanas de ocupaciones que están viviendo las facultades del campus. Y además es uno de los 27 alumnos expedientados bajo la acusación de ocupar por la fuerza la Facultad de Letras y el Rectorado de la UAB. Sagrera recita la máxima que anima al movimiento anti-Bolonia: “La lluita es l’únic camí” (La lucha es el único camino). Y añade: “Agotaremos todos los medios hasta conseguir que haya una moratoria en el Proceso de Bolonia para impulsar un debate público”. Con este espíritu belicoso, las últimas semanas grupos de activistas han irrumpido en cinco facultades de la UAB y han interrumpido las lecciones. Sagrera no duda de la legitimidad de esas acciones: “Entramos en las aulas, impulsamos un debate y votan si se quieren sumar o no a las protestas”. El problema es que a los que no están de acuerdo no les Ferdejan seguir en clase: “Si votan en contra, no negamos el derecho de docencia, sino que pueden ir a dar clase en algún aula libre de otra facultad”, dice. ‘Made in México’ Este movimiento sostiene que la reforma de Bolonia, en principio dirigida a unificar los estudios superiores en Europa, mercantiliza la educación. Critican la nueva modalidad de becas con préstamos bancarios, la fórmula que incorpora 30 horas semanales de trabajo en casa –e impide compaginar estudios y vida laboral– o la sustitución de las actuales licenciaturas por grados que han de ser complementados con másteres. La inspiración del frente anti-Bolonia llegó de México. Lo explica Miguel Urbán, uno de los teóricos clave de este proceso, que señala como el modelo la huelga contra la subida de tasas que convulsionó la Universidad Autónoma de México en 1999. Urbán, licenciado en Historia de 28 años, activista antiglobalización desde los 15 y militante del partido Izquierda Anticapitalista, ha impartido conferencias a estudiantes de Francia, Grecia e Italia y es coautor del único libro sobre el asunto, Euro-universidad: mito y realidad sobre el Proceso de Bolonia. Explica la evolución de las protestas desde el 2000, cuando nació la Asamblea General de Huelga, a semejanza de la mexicana. “Nos movilizamos contra el Informe Brigall, que mencionaba por primera vez la subida de tasas y las becas préstamo –recuerda Urbán–. En 2001 creamos la Coordinadora de Asambleas de Escuelas y Facultades contra la Ley Orgánica de Universidades”. La sucesora fue en 2004 la Asamblea Contra la Mercantilización de la Educación, ya en guerra abierta contra Bolonia. Hoy se organizan por asambleas: en cada facultad los estudiantes más implicados convocan una asamblea, los portavoces de ésta se coordinan con los de otras facultades y éstos, con los de otras universidades de la región. “El nivel de participación me sorprende. Antes acudía gente a las movilizaciones, pero ahora la implicación es brutal”. Alfredo Almendro desmonta una primera impresión de tímido cuando habla, invadido por la seguridad. Estudiante de Filosofía de la Complutense y miembro de Juventudes Comunistas, preside la Delegación Central de Estudiantes de su universidad. Su facultad es desde el comienzo uno de los principales focos anti-Bolonia. Admite que han recibido “simpatías” de formaciones políticas de izquierda, pero niega tajante que haya partidos detrás: “Ninguna organización coordina ni está al servicio de este movimiento”. Almendro lo retrata como descentralizado, con Barcelona, Sevilla, Madrid y Valencia como lugares más contestatarios. Internet es el instrumento clave: “A través de webs como Noabolonia.org discutimos acciones conjuntas, sabemos lo que sucede en otras facultades y llegamos a más gente”. Alfredo Almendro se queja del estereotipo del estudiante indolente que no sabe por qué se queja: “Las movilizaciones no son nada nuevo. Aquí llevamos cinco años reuniéndonos en asambleas y encerrándonos a la japonesa para estudiar y analizar los textos”. Contra ese tópico se expresa también el profesor de Filosofía de la UCM Carlos Fernández Liria. “En 25 años como profesor nunca había visto un movimiento estudiantil tan informado –cuenta–. He visto debates entre rectores y alumnos, y éstos conocían mejor las leyes”. Fernández Liria, coautor del libro de Educación para la Ciudadanía que causó las iras de la Iglesia y declarado simpatizante del venezolano Hugo Chávez y de su socialismo bolivariano, es miembro del colectivo crítico Profesores por el Conocimiento, y uno del millar largo de profesores españoles firmantes del manifiesto contra Bolonia ¿Qué educación superior europea?, que salió hace tres años de su facultad y han suscrito en Europa más de 7.000 profesores. Entre los objetivos de Bolonia que critican está el de orientar las carreras universitarias de tal manera que se facilite el acceso al empleo del estudiante: “Nos dicen que tenemos que reciclar los planes de estudio para, por ejemplo, trabajar enseñando a los ejecutivos. Pero aquí estudiamos Historia de la Filosofía y, que yo sepa, la tarea de esta disciplina no es adiestrar ejecutivos agresivos”. Estos movimientos estudiantiles compiten por el protagonismo con el Sindicato de Estudiantes (SE). Marxista y predominante en institutos, cuenta con 22.000 afiliados, según fuentes propias. Su estrategia choca con la de los...